La Maison

BODEGA
En 1933 el agricultor Gervais Gobillard decidió convertirse en independiente y compró con sus escasos ahorros, 2 hectáreas de vides en Hautvillers, el pueblo de su esposa. Él quería desarrollar su carrera de enólogo en el mundo del Champagne.
En ese momento, sólo las grandes casas comerciales tenían éxito. Los pequeños cultivadores como Gervais tenían grandes dificultades y muchos de ellos caían en la pobreza. Él perseveró en su creencia de que el champagne no siempre está reservado para “grandes” de este mundo.Después de varios años de duro trabajo, consigue su propia marca y va fidelizando el mercado.
Él transmite a su hijo Jean-Marie la pasión por el vino y la vid. El champagne se democratiza, las tierras se replantan y las necesidades de plantas son enormes. El parásito de la filoxera que destruyó todas las viñas del nuevo siglo, está siempre presente. Las plantas tienen que ser injertadas sobre pies americanos resistentes a este insecto.
Jean-Marie y su esposa Françoise, crearon un vivero de vid. El éxito no tardó en llegar y les permitió invertir progresivamente en la viña, que era todavía posible sobre 1970-80. En 1982, su patrimonio, que se encuentra principalmente en Hautvillers es de aproximadamente 8 hectáreas de viñedos, y siempre con éxito en los viveros. Por desgracia, en 1982, en un trágico accidente, el destino decidió impedir a Jean-Marie disfrutar de su éxito.
Sus hijos, Philippe, Jean-François, Thierry y Sandrine que tan solo contaba con 13 años, siempre recibieron de sus padres, la ética del trabajo, la responsabilidad y la fraternidad.
Tras 30 años, sus valores siguen siendo los mismos, la empresa está en constante expansión. Gervais y Jean Marie seguramente estarían orgullosos de sus hijos, pero nunca olvidarán que sin sus mayores, ellos no habrían tenido la oportunidad de conocer y apreciar el Champagne JM Gobillard &Fils.